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La Extorsión. El gran mercado de la delincuencia.

La palabra extorsión proviene del latín extorsio. Forzar, extraer, retorcer

Y tiene su origen en la antigua Roma, deriavado de un fenómeno denominado la concussio, que es una exacción (la acción de exigir impuestos, multas o prestaciones) arbitrarias que lleva a cabo un funcionario público en provecho propio.De acuerdo al Dr. Omar Breglia Arias, autor de “Delitos de Extorsión Simple, Básica o Común y Documental”.



“En el año 149 A.C. El derecho romano, determinó que ciertas formas de la concussio pueden ser cometidas por particulares. La coacción moral, la intimidación, como métodos para obtener un provecho ilegítimo no se reconocen como exclusivos de los funcionarios.


Y es así, como la extorsión, hija de las exacciones ilegales y de la concussio, descendiente lejana del hurto, asume una condición independiente y comienza a vivir una vida propia”.


La extorsión como definición, puede consistir en amenazas, intimidaciones o agresiones con la finalidad de doblegar la voluntad o el deseo de la víctima.


Se trata de un delito que de acuerdo a sus características, se enmarca en los delitos pluriofensivos debido a que ataca más de un bien jurídico. No solo afecta a la propiedad del agredido, sino también a su libertad, a su salud y a su integridad física y psicosocial.

Una clasificación simple nos habla de dos modalidades de este tipo de delito:


Extorsión directa: Ocurre cuando una persona se presenta en tu hogar o tu negocio para amenazarte si no pagas lo que comúnmente se conoce como derecho de piso.


Extorsión indirecta: Se realiza mediante llamadas telefónicas y se dice que en México tiene sus orígenes a principio del año 2000, cuando el acceso a la telefonía celular y al internet fue creciendo progresivamente en la población. Los delincuentes comenzaron a utilizar este medio para contactar a sus posibles víctimas, mediante llamadas o mensajes de texto.


A través de la comunicación vía celular, los delincuentes planteaban supuestos escenarios que incluían situaciones de riesgo o peligro para la posible víctima y/o familiares, tales como amenaza de daño físico o patrimonial, secuestros, detenciones de familiares a causa de un delito, así como actividades de organizaciones delictivas que “vendían” seguridad, entre otras formas.


Características.


En la Extorsión Directa , es común que el delincuente se identifique como integrante de una organización delictiva. Con este argumento pretende realizar un cobro para brindar seguridad o no hacer daño; por ello, amenaza con privar de la vida a algún familiar o a la probable víctima, así como causar afectaciones materiales si no se entrega una cantidad periódica de dinero, existen casos en los que los delincuentes se vinculan a negocios de distribución “legítimos” de productos o servicios con la intención de forzar a los negocios de una comunidad, por ejemplo, a la compra de productos solo con proveedores designados por ellos, en un esquema de extorsión monopolizada.


En ocasiones, los delincuentes dejan una tarjeta con un número telefónico y la instrucción de comunicarse para acordar la cantidad de dinero a entregar.


Para intimidar a la víctima, la delincuencia puede realizar distintas acciones como vandalizar y dañar el inmueble o enviar paquetes con mensajes que asusten a la víctima, a esto se conoce como intimidación por cobro de derecho de piso.


Una modalidad nueva de extorsión directa es a través de la simulación de un accidente de tráfico, donde los delincuentes intimidan al conductor del vehículo con algún arma o verbalmente y exigen alguna compensación económica a cambio de no lastimarlos.


Existe también la extorsión a través de la intimidación por acusaciones con montajes de delitos de carácter sexual, la variedad de este tipo de extorsión es enorme.


En la extorsión directa, al igual que en los fenómenos documentados como el “Gota a gota” el lenguaje corporal y verbal del delincuente generalmente va aumentando en su grado de exaltación y agresividad, ya que intenta generar miedo.






La modalidad indirecta ha desarrollado a lo largo de los años una mayor capacidad de formas y mecanismos para extorsionarnos, ya que existen recursos e instrumentos muy sofisticados y una población creciente y proclive “por su estilo de vida” a ser víctimas potenciales de este delito.

La extorsión indirecta, se realiza Mediante llamadas o mensajes de texto, la delincuencia contacta a sus víctimas y les plantea situaciones de riesgo o peligro para la persona o su familia.

En la mayoría de los casos, los delincuentes exigen al azar a sus víctimas, utilizando directorios telefónicos y datos personales obtenidos a través de distintas vías, como las redes sociales de las propias víctimas. Utilizando la violencia psicológica o la buena fe de las víctimas, les solicitan hacer un depósito de dinero en tiendas departamentales, comercios o transferencias bancarias.


De acuerdo al Manual Extorsión de la Policia Federal.


Se detectan seis versiones dominantes en este tipo de delitos, en el que es frecuente el uso del servicio de telefonía.


1. Premio: se recibe una falsa notificación sobre la obtención de un premio que consiste en un viaje, un vehículo, una televisión o dinero en efectivo. El delincuente condiciona la entrega a cambio de un depósito bancario e insiste que el valor del premio es mucho mayor al monto solicitado.


2. Secuestro virtual de un familiar: en un tono violento, el delincuente indica que tiene a un familiar secuestrado y transmite la grabación de una persona, que por lo general es una mujer o un niño llorando. Luego, exige una cantidad de dinero a cambio de no hacer daño y dejarle en libertad.


3. Familiar proveniente del extranjero detenido: el delincuente se hace pasar por un familiar lejano con el que hace mucho tiempo no se tiene contacto. La retórica utilizada busca que la víctima se emocione, se confunda o dude, y permita al delincuente obtener información, que en muchos casos la propia víctima provee.


4. Amenaza de muerte o secuestro: el delincuente llama utilizando el tono más agresivo e incluso vulgar que le sea posible y así, le dice a la persona que contestó el teléfono que su familia y vivienda se encuentran vigiladas.


En muchas ocasiones el delincuente utiliza datos reales que obtuvo previamente del directorio telefónico, página de internet, aplicaciones como google maps, whats app o redes sociales, incluso de un contacto personal previo con la victima, puede ser un familiar, vecino o cliente, alguien que conoce información (incluso de oída), pero que le permite sacar ventaja. Paradójicamente en muchos de los casos, esa ventaja la obtiene de la información personal que nosotros mismos proporcionamos sin darnos cuenta.


5. Amenaza de supuestos funcionarios: el delincuente llama identificándose como una autoridad, vinculada a la seguridad o procuración de justicia e informa que tiene detenido a un familiar de la probable víctima. Con habilidad en el manejo de la conversación, buscará conseguir más datos, como por ejemplo nombres de familiares. Intenta convencer de que está haciendo un favor al dar la opción de recibir un pago para no remitir al supuesto familiar a las autoridades competentes; es decir, exige dinero a cambio de la liberación.

6. Deudas contraídas: se llama a un domicilio designado al azar y se informa a quien contesta que es una llamada telefónica de servicio de una institución bancaria o compañía encargada del cobro de cuentas. Se intenta convencer con argumentos y términos financieros que si la deuda no se paga, se puede generar una situación de embargo. El tono va de agresivo a más amable, con la promesa de evitar un daño mayor si se hace un pago mucho menor de la supuesta deuda.



Estas son algunas recomendaciones en las que coinciden los expertos en el tema.


• Desconfiar de encuestas, entrevistas o promociones comerciales y no proporcionar información personal a desconocidos.


• Mantener comunicación constante con integrantes de la familia. Es importante saber en dónde y con quién están, así como la hora prevista de regreso al hogar.


• Negar respuestas a peticiones de recomendación sobre familiares o amigos sin antes verificar plenamente la identidad de quien lo necesita.


• Tener a la mano un directorio telefónico con los datos de cada integrante de la familia, vecinos, amistades y números de emergencia.


• Indicar que se trata de un error y colgar cuando se reciba una llamada con el argumento de que minutos antes se recibió una llamada de su número y ello no sea cierto.


• Contestar “¿Con quién quiere hablar?” ante la pregunta “¿Con quién hablo?”. Si no se obtiene respuesta, lo recomendable es colgar.


• Evitar ingresar datos personales en computadoras de uso compartido y en redes públicas, aún en sitios relativamente seguros como restaurantes o centros comerciales.

• Instalar un identificador de llamadas en teléfonos fijos.


•Vaciar periódicamente la memoria del celular y utilizar una contraseña de ingreso, a fin de que en caso de robo o extravío, la información no pueda tener un mal uso.


• Revisar la configuración de privacidad de cuentas en redes sociales y no publicar datos, fotos o videos en perfiles públicos.





• Verificar la seguridad y seriedad de los portales de instituciones bancarias, gubernamentales y de compras por internet.


• Rehusar a beber demasiado en sitios público o aceptar bebidas de desconocidos.


La extorsión como en todo “Negocio” posee una segmentación del mercado potencial, que el delincuente va descubriendo y que le permite crear una estrategia de bajísimo costo, en base a ensayos y error.


Para el extorsionador la población entera es el abanico de oportunidades, que con ligeros cambios en su operación puede ajustar a diferentes segmentos de la población, hasta que encuentra un mecanismo capaz de sorprender a un segmento especifico (Comercios, ancianos, mujeres, jóvenes, automovilistas, infieles, etc.) a partir de este hallazgo, explotará activamente a sus víctimas y cuando este formato se agota, simplemente cambia a otra estrategia o a otro segmento.


Esta es una de las razones por las cuales combatir este tipo de delito requiere de la participación y organización ciudadana. No es un asunto solo de policías y delincuentes, es mucho más complejo que eso y requiere de nuestra participación, así que desde el lugar en el que nos encontremos, todos debemos ayudar a reducir su impacto y una herramienta extraordinaria, es la información y su divulgación entre nuestra familia, amigos y vecinos, así que…Hagamos la tarea juntos.







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